Homenaje a la belleza y a sus maestr@s

Hoy, sin que sirva de precedente, no voy a hablar de ninguna artista olvidada de la Historia del Arte.

Hoy me he enterado de la muerte de dos grandes maestros que tuve el privelegio de conocer y de escuchar durante mis años de carrera universitaria: Francisco Calvo Serraller y Carmen Bernardez Sanchis.

Recordar sus voces, sus ideas, sus entradas en el aula, lo que aprendí y lo que olvidé con ellos me ha hecho pensar en esa extraña carrera que es la Historia del Arte. Porque en realidad no soy artista, no se nada de restauranción, no me atrevería jamas a ejercer como crítica de arte y lo de las fechas y nombres pues a veces se me olvida. Las carreras de humanidades tienen eso, que no sirven para nada, que no son prácticas, que solo te enseñan a Pensar.

Y es que hoy en día, bueno en relaidad siempre, pensar no es fácil. Hay que echarle horas, leer mucho, informarte, esuchar y después tener tiempo para recapacitar y entonces, solo entonces, aparece eso que se llama pensamiento crítico.

Una carrera como Historia del arte además de enseñarte a pensar te educa la sensibilidad. Muchos pensamos que el sensible nace, pero no, el ser sensible se hace. Ser sensible no es llorar ni sentir pena, ser sensible en comprehender, es ver, entender, asimilar y disfrutar.

270px-Santa_Maria_NovellaYo estudié Historia del Arte, y no Historia, porque no queria oir habalr de mierdas de los seres humanos. Aunque en la licencia también había clases de historia, yo pasaba de las guerras, los reyes, los tiranos, la peste y esas cosas feas (normalmente durmiendomelas) para centrarme en un tipo sentado en un banco en una plaza de Florencia bebiendo un vaso de leche y contemplando, casi sin respiarar, la portada de santa Maria Novella. Yo prefería esas clases en la que un hombre taciturno se encendía hablando del Romanticismo y te contaba cada línea del dibujo y cada trazo de color como si estuviese describiendo la más ardua de las batallas navales. Yo prefería la literatua contemporánea y descubrir con 20 años los poetas españoles de la generacion del 27 y comprarme toda la obra de Cernuda sin mirar atrás. Yo prefería sentarme a ver diapositivas viejas de obras de arte lejanas en el tiempo y en el espacio y soñar algún día con viajar hasta esos mundos donde la belleza lo envolvía todo.

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En el fondo, supongo, soy una sentimental. Por eso hoy me he acordado de aquella anécdota del mestro Jose Manuel Cruz Valdovinos bebiendo leche emocionado delante de la iglesia de Santa Maria Novella,  y me he acordado del maestro Calvo Serraller contando una historia interminable acerca del cuello de una mujer pintada por un tal Ingres en el siglo XIX. Me he acordado de Angel Gonzalez y sus teorías de porqué en Paris llueve más que en Londres, pero los franceses te venden que no.

Aprender a ver la belleza, a sentirte concernida por ella, a disfrutar viendo una Opera en Paris, o una iglesia en Roma, o una película en un cine pequeño de Madrid. Eso me enseñaron algunos y algunas grandes maestr@s a los que a pesar de todo la universidad pública española no les había amargado el caracter.

A tod@s esos maest@s Gracias

 

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Margaret Macdonald Mackintosh (1864-1933)

Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer

En todos los libros de historia del arte, en los gordos y en los finos, aparece la vida y obra de un gran arquitecto escocés, Charles Rennie Mackintosh (1868-1928). Leemos que fue un revolucionario en las formas y en las esencias de la nueva arquitectura. Sus edificios de lineas rectas y sencillas contrastaban con el manierismo propio del romanticismo y daban una nueva concepción del espacio mas clara y horizontal.  Era un moderno antes de que esxistiera lo moderno.

Lo que no se lee en estos sacrosantos libros es que todas esas cosas tan modernas que Mackintosh ideó, inventó o construyó las hizo junto a otra persona, esta vez de génereo femenino y que tras su muerte fue borrada de la historia. Esa mujer, que nunca pudo estar detrás de nadie, se llamaba Margaret MacDonald.

Margaret nació en una familia acomodada, de madre inglesa y padre escocés, que decidió mudarse a Glasgow en 1880. Una vez allí las hermanas Macdonald, Margaret y Frances, se inscribieron en la Escuela de Artes de Glasgow, una de las pocas donde aceptaban mujeres y donde había mujeres ejerciendo como profesoras.

En esta escuela las Macdonald aprendieron sobre todo a plasmar sus ideas y creaciones en los más diversos materiales: moldear y grabar en metales, ebanisteria, creación de tapices o tratamiento de telas decorativas. Aprendieron técnicas que tiempo atrás estaban reservadas a los artesanos, considerados como creadores “menores” dentro de las Bellas Artes.

¿Por qué aprendieron estas técnicas en vez de aprender a pintar como buenas señoritas? La respuesta está en que en este momento en el Reino Unido, y en Europa en general, estaban a tope con todo lo viejuno. Ya se sabe, el Romanticismo.                                            Uno de estos movimientos era el Arts and Crafts que reivindicaba una vuelta a los oficios tradicionales que la revolución industrial se estaba llevando por delante con su producción en cadena. Etos amantes de lo vintage querían también restituir la devaluada artesanía para que fuese considerada como un Arte con mayúsculas. Por eso era importante que los nuevos creadores tuvieran los conociemientos que antes podía tener un herrero o un carpintero y que esto no devaluara en absoluto su creación artistica. Una forma de conseguir esta revalorizacion de los oficios era que estos estuvieran integrados por completo en la obra de arte. Es decir, que a la hora de construir un edifio se tuviera tan en cuenta su diseño como la decoración de las vidrieras o los ornamentos exteriores. De esta manera lo decorativo y lo “esencial” de la obra tendrían la misma importancia. Esto se puede ver aún mejor en lo que más tarde se llamó Art Nouveau o Art Déco , donde lo decorativo es intrínsico a la obra y acaba definiéndola.

The May Queen
from the Ladies’ Luncheon Room
Ingram Street Tea Rooms, 1900
par Margaret Macdonald Mackintosh.
Ce tableau avec celui de Mackintosh intitulé “The Wassail” a été exposé à Vienne en novembre 1900 dans le pavillon de la Secession. Il a très vraisemblablement influencé Gustav Klimt lorsqu’il a peint sa frise “Beethoven”.

Una vez terminada la escuela las hermanas abireron su propio estudio en 1894. Juntas crean obras muy innovadoras dentro de las artes graficas y del diseño de interiores llenas de referencias mitológicas basadas en las leyendas celtas y en el floklore escocés. Estas nuevas creaciones, y las de muchas otras mujeres formadas en la escuela de Glasgow, crearon el llamado Glasgow style.

En 1892 ambas conocieron a sus futuros maridos. Frances Macdonald conoció al diseñador Herbert McNair y Margaret al arquitecto Charles Rennie Mackintosh. Los cuatro artistas formaron un grupo creativo tan influyente que les llamaban los 4 de Glasgow. Entre ellos se animaban y trabajaban juntos en todos los proyectos, cada uno aportando su especialidad.

El matrimonio MacDonald Mackintosh trabajó conjuntamente en la rehabilitación, construcción y decoración de numerosos apartamentos y edificios de Glasgow como la iglesia de Quenn’s cross (1897), la hill house (1902) o los salones de té Willow (1901-1903).

http://www.mackintoshchurch.com/        https://www.nts.org.uk/visit/places/the-hill-house  https://es.wikiarquitectura.com/edificio/salones-de-te-willow/

Todos estos edificios mostraban un estilo arquitectónico y decorativo basado en formas geométricas, juegos de luces y un espacio interior diáfano. Algo que años después llevaría al límite de la simplicidad Mies Van der Rohe y al limite de la complicación Antoni Gaudi. El matrimonio Macdonal Mackintosh deconstruía las formas y los volúmenes para quedarse con lo mas básico. Con los muros lisos pintados de colores claros, las grandes ventanas en las cuales las abigarradas vidrieras eran sustituidas por finas lineas de colores que jugaban con la luz o los interiores adornadaos con cenefas de madera moldeadas con formas florales o geometricas y muebles desproporcionados. Todo, interior y exterior, de mezclaban en perfecta armonía de colores y formas.

Sus trabajos conjuntos dejaban tiempo a Margaret para dedicarse a sus propias obras. Ella expuso a lo largo del 1900 en Italia y centroeuropa sus diseños y paneles llenos de motivos elegantes, de lineas finas y sinuosas que influyeron muchísimo en la posterior arquitectura de la secesion Vienesa, en Klimt y en otros muchos artitas de los años 20.

El estilo de Margaret mostraba ante todo una enorme belleza y harmonía. Sus figuras eran alargadas y geometricas pero a la vez dotadas de mucho movimiento y sensualidad. Los motivos decorativos estaban sacados de su ambiente cotidiano, de las flores que ella conocía y estudiaba, del imagianrio escocés y celta. Motivos reconocidos por los habitantes de Glasgow que ella sabía descomponer hasta dejarlos en lineas y volúmenes sencillos y originales.

Si quereis ver mas de esta arquitecta y decoradora daos un paseo por Glasgow, que nunca está de más.

 

 

 

Dora Maar (1907-1997)

Theodora Henriette Markovitch nació en Tours en 1907 en una familia cosmopolita y creativa. Su padre era un arquitecto croata y su madre una violinista francesa. Por el trabajo de él Dora pasó gran parte de su infancia viajando y viviendo en Argentina.

En 1926 empieza a estudiar en la escuela de fotografía de Paris, una de las mas modernas de la época, donde las mujeres tenían la oportunidad de estudiar el desnudo. Empieza a contactar con los modernos de la época y en 1931 conoce a Henri Cartier-Bresson, que por aquél entonces aún no era una superstar, y que le anima a cambiar su nombre por algo menos largo y mas comercial. De esa manera Theodora pasa a ser Dora Maar.

Dora Maar

Dora Maar

Llegamos a 1936, momento en el que Dora conoce a Pablo Picasso. Como esta es la parte de la historia que todo el mundo conoce me la voy a saltar, porque no merece la pena repetir la misma retahíla de ellas musas y ellos genios, que tantans veces se ha escuchado. Dora sin duda se vio influida por su pintura, por su fuerza creativa y por su círculo de amigos artistas, que también era el de ella, donde no era considerada la amante de Picasso- que estaba casado con otra- sino una gran fotógrafa. Gracias a su paciencia y amor por Picasso tenemos documentado fotográficamente paso a paso la creación del Guernica.

Al mismo tiempo que conoce a Picasso, Dora comienza su evolución artística hacia el surrealismo. Una evolución natural ya que con ellos compartía el compromiso social, artístico y revolucionario que promulgaba una ruptura total con los prejuicios morales y el buen gusto burgés.

Dora empieza entonces a dar un significado “vanguardista” a lo que hasta entonces había sido la representación de una sociedad injusta y dividida. Con esto quiero decir que en sus primeras fotografías, antes de llegar a los fotomontajes, Dora ya era surrealista. Retratando una mitología urbana de personajes que parecen fuera de lugar, crea imagenes que nos resultan irreales, aunque muestre justo un momento, un trocito de realidad. Son fotografías sin manipular, como la famosoa Ubu, que se convierte en un icono del surrealismo. En esta foto Dora muestra un feto de armadillo, una especie de monstruito que forma parte de la naturaleza, una naturaleza que no vemos o que no conocemos pero que esta ahí. Un mostruo real y surreal al mismo tiempo. Símbolo del terror y los miedos ancestrales.

Después de estas primeras obras Dora sigue adelante con fotomontajes y fotocollages en los cuales lleva a cabo la libre asociación de ideas. Esta fue una técnica inventada por los surrealistas para dar rienda libre al pensamiento del artista y explorar al máximo una creatividad sin límites, que fuese capaz de crear una realidad distinta. Para el surrealismo, y para Dora, la fotografía era la técnica ideal para manipular la realidad creando imágenes originales, trasngresoras y libres.

Dora expone habitualmente con el grupo de los surrealistas franceses siendo una más entre ellos. Incluso está en la exposición que el MOMA dedica a los surrealistas y a los dadaistas en 1936.

En 1945 se rompe la tormentosa relación que había mantenido con Picasso. Durante todos estos años Dora había sido maltratada psicológicamente, y quizás físicamente por el pintor. Así que cuando la pareja se descompuso ella lo hizo también. Fue internada en hospitales psiquiátricos durante algún tiempo, fue psicoanalizada y tratada con electroshocks. Al final se recluyó en su apartamento de París para intentar salvarse del mundo exterior y encontrarse a si misma, aunque lo que encontró fue a Dios conviertiéndose en una ferviente católica.

Ya lo decía ella “Después de Picasso solo Dios”

Jane Benham Hay (1829-?)

Jane Benham fue una pintora inglesa que desarrolló su carrera entre Londres y la Toscana en la segunda mitad del siglo XIX.

Benham Hay supo desde muy joven que quería pintar. Quizás esa necesidad de expresarse mediante el arte fue la que cambió su vida para siempre y le hizo viajera e independiente además de una gran pintora.

Con tan solo 21 años viaja a Alemania con una amiga, la también artista Anna Mary Howitt. Su idea es viajar a Munich para estudiar pintura y dibujo, pero antes de conseguirlo son rechazadas por la academia de Düseldorf, donde las mujeres no eran bienvenidas como estudiantes, solo como musas. Ellas no se rinden y deciden pedirle al director de la academia, Wilhelm von Kaulbach, unas clases particulares en su estudio.  Jane vuelve a Londres en Diciembre de 1850 con una sólida formación académica, sobre todo en pintura mural, y con toda la influencia del romanticismo aleman.

A partir de mediados de los años 50 Jane entra en el círculo de la denominada “hermandad Prerrafaelita” que eran básicamente un grupo de pintores, filósofos y escritores muy atraidos por la idea romántica de un arte puro y sincero anterior al Renacimiento, de ahí lo de pre Rafael. Estos artitas se unían en “hermandad” porque también habia un lado místico religioso muy fuerte detrás de todo su discurso. Tenemos que tener en cuenta que estamos en plena mega revolución industrial, con máquinas, trenes y obreros por todas partes haciendo ruido y contaminando. Y claro tanto alboroto pues no era bueno para los amigos del pre rafaelismo que querían alejarse de tanto realismo y modernidad y volver a esa arcadia que era el final de la edad media, donde no había trenes pero si peste.

Esta “hermandad” también estaba compuesta por mujeres pintoras, aunque de ninguna de ellas se tenga demasiado conocimiento. Muchas se habían formado viajando a Italia o a Alemania, como Jane, ya que era la única manera de emanciparse de la familia y de aprender en libertad. Era además el momento donde la cuestión femenina empezaba a tomar forma, sobre todo en Inglaterra con la incorporación de la mujer al trabajo fuera de casa.

En estos viajes era fácil ver las dos grandes corrientes sociales y culturales que coexistían en  Europa: una progresista y otra involucionista. En Alemania, al igual que en Inglaterra, apareció otra hermandad llamada los nazarenos, que también reivindicaban la historia “auténtica” de Germania, su glorioso pasado. Estas corrientes se basaban en redescubrir aquello que el progreso quería de alguna manera olvidar. El pasado ya no era algo lleno de suciedad y barbarie sino algo que formaba parte de la nación, que había por lo tanto que reivindicar e idealizar como una etapa feliz y sencilla. Estas visiones de cualquier tiempo pasado fue mejor, siempre han estado en la Historia del arte. Siempre hay un grupo que quiere partir de cero, o mirar hacia atrás para recuperar lo perdido o lo ignorado. Los Prerrafaelitas y Nazarenos miraban su propia historia, su literatura, su mitologia o sus paisajes. Todo muy bien regado con altas dosis de nacionalismo y patriotismo donde cada nación competía por ver quién tenía el pincel más largo.

Hay, Jane Eleanor Benham; A Florentine Procession; Homerton College, University of Cambridge

Jane se sintió atraída por este estilo tan etéreo y fascinante de los Prerrafaelitas, y pintó en 1867 su mayor obra la procesión florentina.  En este inmenso cuadro, que hoy se conserva en un college de Cambridge, se ve una procesión religiosa de diferentes personalidades del pre-Renacimeinto italiano. A diferencia de algunos de sus colegas ella casi se fija más en el estilo que en el tema, ya que muestra con detalle los ropajes, la arquitectura y el estilo de vida de la Italia del s XIV. Un cuadro enorme que se expuso en Londres, suguramente cuando ella ya vivía en Italia, ya que dejó a su marido Inglés para conocer mundo y acercarse a la fuente de esa inspiración Prerrafaelista.

Sin embargo Jane no era una fundamentalista del Prerrafaelismo, y cuando llegó a Italia descubrió un nuevo grupo de artistas los Macchiaioli. Estos pintores eran los impresionistas Italianos. Artistas modernos, muy influenciados por Francia y politizados a favor de la unificación italiana. Ellos empezaban a pintar al aire libre, temas sencillos, campestres, con niños sucios y pobres. Unos temas más reales y cercanos que Jane también tuvo presentes en sus cuadros.

Jane  Benham se arrejuntó con unos de estos pintores, tuvo chiquillos y se quedó a vivir en la soleada Italia hasta su muerte. Aunque en realidad no hay nada documentado de ella a partir de 1867, ni sobre su obra ni sobre su vida. No se sabe cuándo ni dónde murió y a día de hoy se pueden ver muy pocas obras suyas en lugares públicos.

pd: para ver mejor el cuadro hay que clicar sobre él. disculpen las molestias

 

Louise Bourgeois (1911-2010)

Louise Joséphine Bourgeois fue una artista total, una creadora infinita que lo mismo te hacía un dibujo, una escultura en cualquier material que una instalación.

Louise nació en París en el seno de una famila de clase media que vivía de vender tapices antiguos y restaurarlos. Aunque Louise se formó en un principio en ciencias, tras la muerte de su madre se dedicó a estudiar arte en la mejores escuelas de París.

En los muy inspiradores años 30, Louise se estableció como galerista, conoció a un reputado historiador del arte norteamericano con el que se casó y se mudó al no menos estimulante Nueva York de 1938. Allí vivió y desarrolló toda su carrera convirtiéndose en una de las artistas más reconocidas y reconocibles del siglo XX.

La obra de Bourgeois es tan compleja y tan extensa que resumirla o catalogarla en un movimiento resulta imposible. Asi que para no enrrollarmos demasiado, vamos a fijarnos en los aspectos fundadores de su arte: su biografia y el surrealismo

BIOGRAFIA                                                                                                                                              Una vez más nos encontramos ante una creadora que utiliza el arte como terapia o catarsis. Para ella sus obras eran una necesidad, una manera de exorcizar sus miedos e inseguridas, de intentar entenderse y seguir adelante.                                                  Bourgeois se inspira en su vida a la hora de elegir los temas a representar. Descubrió muy joven las mentiras del matrimonio de sus padres. Su madre, paciente y sumisa, soportaba las continuas vejaciones de un marido infiel. Louise fue testigo de algunas de estas infidelidades y eso la traumatizó.

Mas allá del trauma familiar, necesitaba expresar aquello que le hacía diferente, las preguntas sobre su capacidad como mujer, esposa o madre. Necesitaba encontrase a sí misma y sus obras le daban fuerza para seguir investigando sobre su alma, sus miedos, sus traumas, etc. Sobra decir que su arte es siempre desasosegante y provocador. Cada una de sus esculturas, a veces retorcidas, nos interpelan directamente. Era capaz de crear esos objetos tan dolorosos porque del dolor nacían. Pero lo que es aún mas importante, era capaz de dotarlos de universalidad. Sus esculturas con formas redondeadas como úteros nos nos hablan solo de su cuerpo, de sus sentimientos como madre o de la infertilidad. Nos interpelan a todas las mujeres cuyos cuerpos han sido siempre expuestos al dominio público sin pudor. Louise habla del cuerpo de la mujer antes de que el feminismo de los 60 lo hiciese suyo. Nos habla de nuetros órganos y los representa, nos habla del hogar y lo reperesenta, nos habla del lugar de la mujer en la sociedad, de su relación con los demás, de la maternidad , del sexo, de la traición,etc. Consigue que cada jirón de piel sea real, que cada dolor sea palpable a través de sus esculturas, y si no me creéis id a verlas, están por todas partes y resultan tan desasosegantes como necesarias.

Cabe destacar también que esta mujer era capaz de utilizar cualquier material con una maestría fuera de lo normal. Ella empezó dibujando y trabajando con maderas encontradas a las que taladraba y daba forma. Pero más adelante, sobre todo a partir de 1950, Louise se atrevió a experimentar con todo tipo de materiales: acero, vidrio, metal, cristal, bronce latex, mármol o resina. La materia forma también parte de la obra, la cambia profundamente.

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La destrucción del padre 1974

SURREALISMO                                                                                                                                  Esta representación sin fin del trauma era algo que estaba muy de moda en los años 30 gracias al movimeinto surrealista que volvió a poner muy de moda el psicoanalsis. Sin complicar demasiado las cosas está claro que esta mujer tenía un trauma infantil. Si Freud la hubiera tratado hubiese dicho que seguramente estaba enamorada de su padre, que como vio que este se liaba con todas y a ella la trataba fatal pues se sintió traicionada y quiso “matar al padre” pero en realidad no, porque el placer y el dolor estan muy unidos y el trauma también puede dar gustirrinín, o algo así. Como veis, no tengo ni idea de psicoanálisis, así que no me hagáis mucho caso.                                                                      Si creo que algo de instrospección psicoanalítica hay en su arte. Surrealismo seguro, porque ella vivía en esos momentos en París y, aunque nunca entró en el círculo de los señoros surrealistas, los conocia a todos y conocia muy bien su trabajo. También conocía la obra de los simbolistas de finales del siglo  XIX que se acercaban al mundo del trauma de una forma mas naíf. Pero Louise tenía mucha personalidad y muchas inquietudes como para quedarse anclada en un solo estilo. El suerrealismo le enseñó que todo es posible, que cada sentimiento, sobre todo negativo, puede tener su correspondencia plástica. Le enseñó tambien que lo objetivo, la realidad y la verdad son conceptos filosóficos y no artísticos. Louise se aplicó todo lo profundo del surrealismo mostrando en cada obra un poco de ella misma, dejándose transportar por su arte y dejándose salvar por él. Consiguió salir intacta de un movimiento tan machista como el surrealismo, para llevarse su lenguaje, expresivo y libre, a su terreno.

Louise Bourgeois trabajó durante todo el siglo XX y parte del XXI. Artista inclasificable se metió en todos los jardines demostrando que de todos sabía salir con brillantez. Ninguna artista ha sido más moderna ni más rompedora que ella durante tanto tiempo, niguna era capaz de decir tanto con sus instalaciones de jaulas, sus esculturas de arañas gigantes o sus penes de latex colgando de un gancho. Empezó a exponer en solitario desde 1945 y no dejó de hacerlo hasta su muerte en 2010. En 1982 el Museum of Modern Art de Nueva York le dedicó una restropectiva, la primera dedicada a una mujer en este museo.

Louise Bourgeos era una mujer del Renacimiento reencarnada en una mujer libre de siglo XX.

 

 

Emily Carr (1871-1945)

Emily Carr fue una pintora y escritora Canadiense que dedicó su vida a conocer y representar los paisajes del Oeste de Canada, a escribir libros sobre su relación con estos paisajes y a criar mascotas.

Carr nació a finales del siglo XIX en una familia de origen inglés que habia llegado al norte de California llamada por la fiebre del oro. Cuando se pasó la fiebre la familia se mudó al norte, a la Columbia británica, Canada. Allí la familia se dedicó a llevar el mismo estilo de vida que habrían llevado en Inglaterra. Formaban parte de la burguesía tradicional que iba a misa todos los domingos, que seguía las pautas del decoro y la moral propios del puritanismo decimonónico. Una familia más, con seis hijos y una artista entre ellos.

Desde pequeña Emily se salía de la norma. No le gustaba ir a misa, se pasaba la vida en el campo, escalando árboles y trayendo animales abandonados a casa. No le gustaba hacer cosas de chicas, ella prefería caminar por el bosque y descubrir los pueblos donde aún vivían los nativos canadienses. Alli empezó a sentirse inspirada o atraida hacia su arte y su forma de ver la naturaleza, y empezó a pintar.

Una vez graduada se fue a San Francisco a estudiar, y para formarse artísticamente Emily decidió viajar al viejo continente. Desde 1899 Carr se pasó dos años viajando por Inglaterra, desde Londres hasta Cornualles, familiarizándose con la tradición pictórica del país que invetó la pintura de paisaje. En Inglaterra estaba todo el paisaje del siglo XVIII y XIX, desde el más académico hasta el más romántico. Cuando vuelve a Vancouver Emily ha aprendido y conocido a grandes artistas y se ha formado academicamente, pero como era una mujer muy lista tardó poco en darse cuenta de que toda esa “formacion” academica no hacía más que enconsertar su estilo, su forma de entender la naturaleza. Así que pese a ser una mujer soltera de 39 años Emily decide viajar a Francia en 1910 para ver lo que se cuece en lo más moderno de la vieja Europa.

Carr llega a la Francia post impresionista de pintores bohemios y muertos de hambre.  Empieza a estudiar en la academia Colarossi en Paris, una academia única donde se aceptaba a mujeres, ¡se les dejaba acudir a las clases de desnudo! e incluso ¡tenían una profesora! todo muy loco y muy bohemio. A Carr le sobró con unos meses de estancia para darse cuenta de que eso era lo que a ella le iba. Empezó a juntarse con los peligrosos fauvistas y a aprender su interpretación de la realidad: transformar los colores, volverse mas expresiva, simplificar la composición y llenarlo todo de grandes masas de colores brillantes y planos.

Cuando vuelve a Canada Carr es más independiente y extravagante que nunca. Ahora fuma, mucho,  no tiene intención de encontrar marido y además es una grosera. Sabiendo que esa sociedad no estaba hecha para ella, Emily decide coger una camioneta y recorrer la costa oeste de su pais, llegar hasta Alaska y empaparse de cada rincón de aquella naturaleza que la vieja Inglaterra no había conseguido del todo domesticar. Se introduce en la temática de su pintura hasta formar parte de ella. Su mundo son los bosques y los inmensos árboles que lo habitan. Ella vive entre el misticismo y el fauvismo, entre la belleza inabarcable de la inmensidad de la naturaleza y su visión de la misma. Carr estudia los árboles casi como una botánica. Los siente y los dota de sexo femenino. Se siente mejor estre ellos que entre las personas. Carr se comunica con la naturaleza a traves de la pintura, que al igual que ella, cada vez se vuelve mas expresionista, mas colorida y mas salvaje.

Pero no solo se dedica a pintar paisajes. Emily se empapa también de la auténtica cultura artistica de Canada, aquella que no se aprende en ninguna academia europea, la cultura de los nativos canadienses. Ella se siente igual de concernida por esa vision de la naturaleza donde cada Totem es un símbolo divino de la misma.  Donde la magnificencia del paisaje es muestra de la insignificancia de lo humano.  Donde el bosque se convierte en un templo. Para Emily la representacion del paisaje, de su paisaje, es una reinterpretación de nosotros mismos y de todo aquello que no podemos abarcar. Los nativos, a través de su cultura y sus tradiciones habían aprendido a respetar esta naturaleza aterradora y bellisima a la vez.

Para mi esto es lo más interesante de su obra. Emily carr pinta “Lo Sublime” de la naturaleza igual que los indígenas representaban “Lo Sublime” de su naturaleza. No hay gran diferencia entre los inmensos Totems de madera tallados y los inmensos árboles que cubren cada óleo de Carr. Ambas visiones son la misma, la naturaleza como algo divino, en el fondo inabarcable e incomprensible. La naturaleza como algo sagrado que forma parte de nosotros y que a su vez refleja lo que somos. Carr pintaba una naturaleza sin domesticar, tan viva y tan extraña como era ella para una sociedad en la que no cabía, igual que el arte aborigen no cabía en la Historia del arte que se estudiaba- y que se estudia- en las academias.

emily-carr1.jpg“Lo sublime” es una categoría estética que viene desde la filosofía griega y que se puso de moda en Europa en el siglo XVIII por artistas que por primera vez representaban un paisaje mas personal, un paisaje que era algo más que una representación realista, era algo de una belleza, de una grandiosidad descomunal, apabullante,bla, bla, bla… Todo eso esta muy bien, pero en realidad las personas que viven en la naturalez, aquellos primeros locos que subieron montañas, que descubrieron valles y ríos, que contemplaron un paisaje y dijeron, joder, este sitio es la ostia, pues ya habían descubierto la categoría de “Lo Sublime” sin necesidad de filósofos, aunque también es verdad que no sabían como llamar a esa sensacion, se quedarían sin palabras, y eso para un filósofo no puede ser.

Pero volvamos a Carr. Una vez recorrió lo inabarcable del paisaje Canadiense, y se dió cuenta de que nadie compraba sus cuadros, volvió a su casa y vivió de lo que pudo. Pero entonces llegaron un grupo de artistas canadienses que al igual que ella pintaban paisajes y allá por 1927 y la redescubrieron. Entonces las galerias de arte y los museos del oeste de Canda se dieron cuenta de que antes que este grupo de pintores modernos había habido una mujer que había traido las vanguardias desde Europa para reinterpretar de una manera más contemporánea su salvaje paisaje patrio.

En 1937 sufrió un infarto y dejó de pintar para dedicarse a publicar libros, muchos de ellos escritos durante años en donde cuenta toda su vida, su relación con los nativos y su visión del arte: The Book of Small(1942),The House of All Sorts (1944), Growing Pains (1946), PauseThe Heart of a Peacock (1953), y Hundreds and Thousands (1966).

Hoy en dia Emily Carr es un icono canadiense, hay una universidad con su nombre y un museo. Su casa se puede visitar y su obra se considera la más relevante del paisajismo canadiense.

https://www.emilycarr.com/

https://www.gallery.ca/collection/artist/emily-carr

 

 

 

Sofonisba Anguissola (1530-1626)

Sofonisba Anguissola fue una pintora italiana de finales del siglo XVI. Nació en Cremona, norte de Italia, en una familia de la nobleza normalita, con 5 hermanas menores y un padre muy creativo.

Ya que la familia no era rica rica, solo lo normal, el padre, Amilcare Anguissola, decidió que fueran sus hijas y su hijo, quienes le sacaran de pobre y por eso desde pequeños les animó a cultivarse en todas las artes, hasta ver quién de aquellos chiquillos con nombres heruditos tenía más talento. Sofonisba, que era la hermana mayor, empezó desde pequeña a estudiar el arte de la pintura en los talleres de importantes pintores de Cremona. Y para alegría del padre, la niña tenía mucho, mucho talento.

Con apenas 20 años Sofonisba viaja a Roma para darse a conocer y gracias a sus dibujos consigue que el mismísimo Miguel Angel le preste atención convirtiendose desde entonces en una especia de tutor informal.

La carrera de la pintora estaba lanzada en Italia. Al ser mujer no podía recibir encargos papales, que eran los que daban fama y dinero, pero ella salía adelante con retratos de nobles y miniaturas. Lo hacía tan bien que el duque de Alba se dejó retratar por ella y quedó tan satisfecho que decidió traerla a la corte de Felipe II para que fuera dama de compañia de la nueva reina Isabel de Valois. Así en 1559 Sofonisba aterriza en la corte del hombre mas poderosos del mundo, lo cual cambiará por completo su vida.

A partir de entonces su obra no volverá a ser la misma. Su talento le abre las puertas de una corte, y eso, además de suponer trabajo, casa y comida de lujo, supone reconocimiento. Sofonisba tenía la oportunidad de trabajar cerca del pintor real, Alonso Sánchez Coello, podía ver los reatratos de palacio hechos por Tiziano y por los grandes pintores del norte de Europa. Tenía acceso a los materiales que necesitaba y tenía la confianza de la corte para la que trabajaba. Todo esto hace que su nombre, el de una mujer, se escuchara fuera de palacio y que sus retratos colgasen en los grandes salones. Al entrar en la corte Sofonisba tuvo algo que no tienen la gran mayoria de mujeres artistas: oportunidades. Ella nunca fue la pintora oficila del Rey, no firmaba sus cuadros y sin embargo tenía muchas oportunidades de desarrollarse creativamente, de copiar las obras de otros pintores, de aprender, de trabajar para las personas con mas influencia del mundo. Supo hacerse un hueco en una corte extranjera y hacerse querer ya que cuando murió Isabel de Valois, Feliep II la dejó quedarse en la corte como instructora de las infantas y trabajar cerca del círculo de confianza de la nueva reina, Ana de Austria.

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retrato de Ana de Austria 1573

Una vez asentada en la corte, y como los matrimonios de las damas eran asunto de estado, a Sofonisba la casaron con un noble. Enviudó. Se casó tiempo después con un capitan mas joven y mas guapo que la valoraba mucho como artista. Se mudó a  Genova y luego a Sicilia  donde vivió feliz y comió perdices vegetarianas hasta que se murió con mas de 90 años siendo una de los artistas mas importantes del manierismo Italiano.

Una historia apasionante la de esta pintora que pese a su fama y reconocimiento en vida al morir su nombre desapareció de la Historia del Arte durante  tres siglos. Y ¿Por qué? bueno pues porque de la obra que dejó Sofonisba, que tampoco fue mucha, una parte se quemó en el incendio del Alcazar, otra parte se dispersó y otra parte decidieron adjudicarla a otros pintores de la corte española. No fue hasta mediados del siglo XX cuando se empezó a investigar y a cambiar muchas de esas atibuciones. Yo no digo que se hicieran con mala fé, seguro que no. Además en estos momentos lo de las autorías de cuadros dentro de una corte no era muy relevante. Los pintores como tal importaban bien poco y si podían comer era gracias a que el rey, en su infinita bondad, les dejaba estar por alli. De esta manera la obra de Sofonisba fue atribuida a pintores como coello, Pantoja de la Cruz o el Greco, al que no se parace absolutamente en nada, sin embargo, nunca, la obra de ninguno de ellos fue confundida con la de Sofonisba.

Dejando a parte su biografia de mujer pintora en la corte de Felipe II, cabe decir que Sofonisba era una excelente retratista y lo que es mas interesante una excelente auto-retratista.

Si bien en el género del retrato de corte la creatividad estaba limitada a los gustos del Rey o del noble retratado, el pintor siempre sabía dejar su estilo y su personalidad en cada óleo. Sofonisba empezó retratando a su familia: a sus hermanas pequeñas, a su padre, a seres que para ella eran cercanos, queridos. Creo que de alguna manera fue capaz de captar esa cercania en los nobles rotros de Isabel de Valois o de Felipe II. Centrandose siempre en el rostro, en la mirada, en los ojos, Sofonisba dota a sus retratos de cierta calidez para lo que en realidad era un retratro de corte.

Pero lo más interesante de sus cuadros, lo que se sale de la norma de la época, era su gusto por el autoretrato. Si como he dicho antes ser pintor en aquel momento no era lo mas tope guay, y a poca gente le importaba como eran o dejaban de ser los artistas fisicamente, Sofonisba se retrataba a si misma reivindicandose como pintora, como creadora y como mujer artista.

 

Uno de sus primeros autoretratos es el de ella siendo al mismo tiempo retratada por su maestro, Bernardino Campi. En el cuadro aparecen los dos, el maestro con un pincel en la mano nos muestra su obra y la obra es un retrato de Sofonisba vestida con ropa lujosa y posando como la gran dama que es.  Ella se pinta siendo pintada, se muestra como artista y como musa, como un ser lo suficientemente relevante como para ser retratado por un maestro de la pintura. Es todo un juego de miradas, de cuadro dentro del cuadro muy loco, muy personal y de mucho caracter.

En otros Autoretratos Sofonisba se pinta siempre como creadora: pintando o tocando algún insrumento. No se pinta a si misma como dama de la reina con un bonito traje y un perrito, sino que se reivindica como lo que es, una creadora, con nombre y estilo propios. Una mujer sujeto y a la vez objeto de su obra,  Ella es su propia musa.

Sofonisba Anguissola fue la primea mujer en tener obra dentro del museo del Padro donde se guardan de ella al menos 4 cuadros confirmados y otros dudosos. Es además el museo del mundo que mas obra tiene de ella así que si os apetece lo tenéis a mano.

 

https://www.museodelprado.es/coleccion/obras-de-arte?searchObras=anguissola%20%20sofonisba

Berthe Morisot (1841-1895)

Berthe Morisot fue una pintora impresionista que lo petó en el Paris de la segunda mitad del siglo XIX. Una artista que es conocida por su nombre de soltera, lo cual en este blog es una novedad.

Morisot era una chica bien, de la alta burguesia francesa, que se interesaba por la pintura porque era algo propio de la mujeres ricas y aburridas. Pero además tenía talento y absorbía como una esponja las maneras de los grandes maestros que copiaba concienzudamente en en Louvre, y las novedades que le enseñaron Corot o Manet. Empezó a exponer muy joven y con tan solo 23 años ya estaba en el salon de Paris codeandose con los grandes pintores del momento.

Sin embargo en el loco Paris post Communa la moda iba a cambiar pronto y ella que era lista, y conocía a los artistas de vanguardia, se metió desde el principio en esa movida llamada Impresionismo. Así cuando este grupo de barbudos modernos y ella decidieron dar un paso adelante y salirse de los cánones académicos exponiendo en el bar de un amigo sus cuadros, Morisot estaba allí con una obra llamada la cuna (1872)morisot la cuna

Tras esta primera muestra, a la que solo se le prestó atención para criticarla, Morisot siguió exponiendo con los impresionistas, aprendiendo y trabajando junto a ellos, creando un estilo propio. Solo ella y Pissarro estuvieron en todas y cada una de las exposiciones impresionistas.

Berthe Morisot no se dedicó a la pintura como hobby, era su profesión. Y a diferencia de otros artistas modernos, ella si gozó de éxito en vida y pudo vivir de lo que pintaba.

Y he aqui el Quiz de su obra ¿Qué pintaba Morisot? Si nos centramos en los temas, se podria decir que para las impresionistas eran una mera excusa para pintar, para sacar a relucir los colores, la textura y la luz de cada pincelada. Ya los grandes Temas que copaban los salones no estaban de moda, y había por lo tanto un nuevo mercado a explorar. Se podría pensar que tal jardin, o tal embarcadero era lo de menos y que lo mas importante no era el Qué sino el Cómo. Esto podria ser asi en la mayoria de las pinturas impresionistas, pero en el caso de una mujer artista este Qué estaba limitado. Morisot, que además de mujer era rica, no podía pasarse la vida en lo cabarets, en los bares ni en las ruinosas calles de Paris a las tantans de la madrugada viendo la vida moderna desfilar ante sus ojos. Ella se dedicó mas a un Impresionismo in-door retratando y explorando la intimidad. Las habitaciones de la casa donde la vida cotidiana es casi ajena al paso del tiempo, donde el rol de la mujer/madre/criada sigue siendo el mismo desde tiempos inmemoriales.  Un mundo donde los cambios se ven solo en los detalles, como el vestuario, la decoración,  una mujer leyendo o una lampara de gas.

Berthe se dedicó a su Qué mas cercano, a retratar una y mil veces a su hija, a su hermana, su jardin, su familia, su cocina, una tarde de verano o los viajes al campo. Esos elemento sencillos, que sin duda también le estaban vetados a los hombres, era donde ella podía jugar con su paleta cromática hasta aburrirse. Y si Monet se pasaba días mirando como los nenúfares cambiaban de color, que ahí de moderno hay poco, pues ella se pasaba el día mirando a su familia vivir y buscando Cómo hacer de cada momento efímero y fugaz, como un breve rayo de luz, un cuadro que pasara a la Historia.

 

 

Una vez resuelto el Qué una buena impresionsita se pasaría días, meses, años observando el Cómo. Eso era lo mas emocionante de ser moderna, que cada momento pudiera cambiar por completo la obra final: una escena en una barca pintada a medio día con el sol dando de pleno no iba a ser nunca la misma que la misma barca al atardecer, con una de las dos mujeres retratadas ignorando el retrato y un encuadre descentrado. El Cómo consitía en tener un perfecto conociemiento de la pintura como material en si y del óleo en particular. Morisot era capaz de esbozar escenas complejas con una paleta de colores limitada dotando a sus interiores de una calidez y una frescura únicas y al mismo tiempo era capaz de tener el nervio de pintar con rapidez el agua, las flores o el viento en un paisaje. En mi humilde opinion ella sabia llevarse cada cuadro a su terreno y dotarlo de un millón de detalles sin precisar ninguno.

Tenemos por tanto a una gran pintora, que conoce su oficio, que ha aprendido junto con sus colegas, que la consideraban una mas, que ya en 1892 tuvo una exposición monográfica en una galeria de Paris y que a día de hoy está en los grandes museos del mundo. Una de las Grandes, vamos a decir, sin embargo, comparada con cualquiera de sus contemporáneos ¿Cuantas exposiciones le han dedicado a ella y solo a ella? no se la cifra exacta, sé que el año aue viene el musee D’orsay va a dedicarle una exposición temporal en exclusiva y que es la primera que le didica este museo. En 2019!!! Juega a su favor que era impresionsita, lo cual te da derecho a una expo al año mínimo en cualquier pais del mundo. Menos si eres Van Gogh que entonces te da derecho a mil.

Si queréis saber más sobre Berthe Morisot os recomiendo un vuelo a Paris y pasaros un día entero en el D’orsay y en el mussee Marmottan que esta casi todo allí, menos lo que se llevaron los yanquis que también les flipa esto del impresionismo. Of course.

Hannelore Baron (1926-1987)

Hannelore Baron nació en 1926 en Dillingen, Alemania. En 1938, tras la noche de los cristales rotos, cuando los Nazis les hecharon de su casa y se llavaron para siempre a su padre, huyó junto con su familia a Luxemburgo, Francia, Portugal y por último a EEUU donde llegó en 1941 y residió el resto de su vida. Se instaló en el Bronx, estudió en la universidad se casó con un librero y tuvo hijos.

Una mujer cualquiera, una madre de familia, que en la mesa de su cocina se dedicaba a crear collages con telas, alambres, trozos de madera, etc, hasta crear toda una obra artistica de cientos de collages y objetos únicos.

Los collages y assemblages de Baron son obras abstractas en las cuales el material utilizado y la manera de unir los diferentes trozos de materia, son la obra en sí misma. El objeto creado, es la obra. Siento si esto suena a: ¡ya lo sabemos! ¡petarda!

Esta mujer era hija de un artesano que vendía manteles, colchas, telas, que él mismo creaba. Pieza únicas con las que decorar la mesa o el sofá de las casas burguesas alemanas. Estas piezas se crean siempre a base de motivos reconocibles, en ocasiones tradicionales de una zona concreta. Por ejemplo, las flores, de la zona y sus colores, motivos que ya se encuentran en la naturaleza, y que los artesanos llevan a la decoración del hogar. Con esto quiero decir, que la decoración, los colores que nos rodean, incluso los que nos vende Ikea, no nacen de la nada, vienen de una tradición decorativa anterior que de manera inconsciente ha ido pasando de generación en generación.

hannelore-baron

H. Baron en su estudio del Bronx 1970

Hannelore conocía esta tradición, y los métodos de su padre a la hora de crear sus piezas. Ella misma se apuntó a la universidad para estudiar diseño de moda. Así que la elección de la tela como soporte para su obra, no es algo casual. En su caso es algo que viene de la infancia, de ese trauma en el que se convirtió su infancia huyendo con tan solo 12 años de una muerte segura. Y si como decía Machado “mi patria es la infancía” se podría decir que toda la obra de Baron es un homenaje a aquella época. Un intento de volver a los orígenes de su propia existencia. O quizás no, quizás solo cosía unas telas a otras, les imprimía pájaros y flores que ella misma dibujaba porque quería hacer algo con sus propias manos y escapar de las depresiones que tenía. No lo sé, esto es lo bueno del arte contemporáneo, que no hay una sola respuesta, así que cada uno puede ver estos collages y hacerse sus propias ideas. Con esto no quiero decir que todas las respuestas sean válidas, lo que quiero decir es que todas las preguntas lo son.

Baron fue autodidacta, y no sé hasta que punto conocía la obra de otros artistas contamporáneos, que al igual que ella mezclaban materiales pobres, telas baratas, restos de cosas, para crear obras de ensamblaje. Seguro que viviendo en el Nueva York de los años 50 y 60 algo conocía.

No quiero que esto sea una chapa de historia o teoría del arte, lo primero porque para eso estan los especialistas y lo segundo porque no me acuerdo de casi nada de lo que estudié hace 10 años. Pero para no repetirme en posts posteriores, donde sin duda habrá artistas no figurativas, me gustaría explicar el sentido de esto que aqui llamo “abstracto”.

Si nos ponemos en este caso concreto, podríamos decir que no hay nada de figurativo en querer plasmar en una obra de arte plástico, el miedo, la rabia, el dolor, lo desconcocido, la depresión o la inseguridad. Todas estas palabras son imposibles de representar, no hay una imagen predeterminadas para ellas, ni siquiera un emoticono podria mostrar al completo el sentimiento de miedo de alguien que ve como entran en su casa unos hombres gritando y destrozándolo todo para llevarse a tu padre al que no vuelves a ver. Yo no se qué color, qué material hay en el mundo para describir eso. Bien, pues ¿por qué no esta materia? ¿Por qué no esas telas? la madera, el metal, ¿por qué no esas piezas pequeñas y frágiles?¿Por qué no pueden ser la muesra de ese sentimiento tan humano, tan real? Si Kandinsky pintaba la música con círculos de colores y Monet la Luz con nenúfares, ¿por qué no se puede representar todo lo demás con cualquier otro tipo de material? Como veis, muchas preguntas.

Sin duda las obras  de Hannelore Baron son muy personales, cuesta adherirlas a un estilo u otro, y cabe destacar que no hay evolución en ellas. Así que si en los 50 y 60 el expresionismo abstracto y el informalismo eran el no va más del arte moderno, en los 70 y 80 el mercado del arte y los artistas se volvieron mucho mas POP. Sin embargo, esta evolución de estilos no se ve reflejado en su obra, como si en la de algunos de sus contemporáneos. Por eso me atrevo a decir, sin más conocimiento que mis ojos, que se trata de una obra muy muy personal, casi íntima.

Baron fue una creadora muy compleja, que tuvo la suerte de nacer en el SXX y de vivir en Nueva York, donde se le reconoció y se reconoce su obra incluso a día de hoy.

 

http://www.hannelorebaron.net

FEDE GALIZIA (1578-1630)

 

Fede Gallizi fue una pintora de finales del SXVI en Milan. Como no podía ser de otra manera su Padre, Nunzio Gallizi, era pintor de miniaturas, y le enseñó el oficio a su hija.

Por lo visto Fede ( que no es diminutivo de Federica sino que significa Fe en italiano) era una niña con muy buen ojo y aprendió rápido. Durante su juventud aprendió con su padre todos los misterios del óleo, y cuando ya fue una mujer independiente pues se dedicó a pintar lo que le pedían o lo que le dejaban.  Con esto me refiero al clásico: Esta chiquilla pinta muy bien las manzanas porque sólo le piden bodegones, y claro pues de tanto pintar manzanas ya le salen maravillosas. Bien, sin duda que Fede también pintó retratos, y algún cuadro de historia muy notable, pero se especializó en el bodegón siendo una de las primeras artistas (en general, no solo mujer) en dedicarse a este género en Italia. Lo que en Historia del Arte llamaríamos una precursora, una innovadora, una pionera, de un género casi desconocido en Italia y que sin duda después de ella, y de otros muchos, fue un género muy importante a través del cual explicar la pintura Barroca.

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Fede Era una buena pintora, que pintaba bodegones porque le daban de comer y porque es a lo que una mujer podía pintar sin problemas, y con mercado, en el s XVI.

No era una cuestion solo de talento o de mérito, era mas bien,  que antes de proponer una gran pintura de Historia o los frescos de una super iglesia italiana a nuestra querida Fede pues seguramente se lo ofrecían a otro artista (varon) que posiblemente tenía su mismo talento y mas privilegios. Y no, no exagero, para muestra un botón. Sin necesidad de leerme ninguna monografía sobre Galizia, me he encontrado con que mucha de su obra no se conoce porque fue atribuida a otro artista  ¡OMG! A un colega suyo, Panfilio Nuvolone (1581-1651) El tan Panfilio pintaba también muchos bodegones muy muy parecidos a los de Galizi,y claro, ante la duda, los expertos del CSI Historia del Arte decidieron que tenían que ser de él. Seguro que es una casulidad, pero por favor, si alguien conoce a algún artista hombre cuya obra haya sido atribuida a una artista mujer que me lo diga (No será la última vez que se hable de esto aqui)

Tenemos entonces a  una artista innovadora, son sus bodegones y sus maravillosos retratos tan sombríos y detallistas como el que más, de esa loca época a la que llamamos Barroco.

El cuadro que os invito a ver es “Judith con la cabeza de holofernes”  1596 del que por lo visto hay una copia en el Palacio de la Granja en Aranjuez. Es curioso que este tema, uno del antiguo testamento que ya os podéis leer porque es muy chulo, ha gustado mucho a las mujeres artistas, será por eso  de cortar cabezas machirulas. En este en particular, mucho menos agresivo que otros, Galizia decide firmar en la hoja del cuchillo aún manchado de sangre, ¡Toma Barroco!

fede-galizia-judith_with_the_head_of_holofernes.jpg

 

pd: https://www.youtube.com/watch?v=8ovESXhI-Yg