Sofonisba Anguissola (1530-1626)

Sofonisba Anguissola fue una pintora italiana de finales del siglo XVI. Nació en Cremona, norte de Italia, en una familia de la nobleza normalita, con 5 hermanas menores y un padre muy creativo.

Ya que la familia no era rica rica, solo lo normal, el padre, Amilcare Anguissola, decidió que fueran sus hijas y su hijo, quienes le sacaran de pobre y por eso desde pequeños les animó a cultivarse en todas las artes, hasta ver quién de aquellos chiquillos con nombres heruditos tenía más talento. Sofonisba, que era la hermana mayor, empezó desde pequeña a estudiar el arte de la pintura en los talleres de importantes pintores de Cremona. Y para alegría del padre, la niña tenía mucho, mucho talento.

Con apenas 20 años Sofonisba viaja a Roma para darse a conocer y gracias a sus dibujos consigue que el mismísimo Miguel Angel le preste atención convirtiendose desde entonces en una especia de tutor informal.

La carrera de la pintora estaba lanzada en Italia. Al ser mujer no podía recibir encargos papales, que eran los que daban fama y dinero, pero ella salía adelante con retratos de nobles y miniaturas. Lo hacía tan bien que el duque de Alba se dejó retratar por ella y quedó tan satisfecho que decidió traerla a la corte de Felipe II para que fuera dama de compañia de la nueva reina Isabel de Valois. Así en 1559 Sofonisba aterriza en la corte del hombre mas poderosos del mundo, lo cual cambiará por completo su vida.

A partir de entonces su obra no volverá a ser la misma. Su talento le abre las puertas de una corte, y eso, además de suponer trabajo, casa y comida de lujo, supone reconocimiento. Sofonisba tenía la oportunidad de trabajar cerca del pintor real, Alonso Sánchez Coello, podía ver los reatratos de palacio hechos por Tiziano y por los grandes pintores del norte de Europa. Tenía acceso a los materiales que necesitaba y tenía la confianza de la corte para la que trabajaba. Todo esto hace que su nombre, el de una mujer, se escuchara fuera de palacio y que sus retratos colgasen en los grandes salones. Al entrar en la corte Sofonisba tuvo algo que no tienen la gran mayoria de mujeres artistas: oportunidades. Ella nunca fue la pintora oficila del Rey, no firmaba sus cuadros y sin embargo tenía muchas oportunidades de desarrollarse creativamente, de copiar las obras de otros pintores, de aprender, de trabajar para las personas con mas influencia del mundo. Supo hacerse un hueco en una corte extranjera y hacerse querer ya que cuando murió Isabel de Valois, Feliep II la dejó quedarse en la corte como instructora de las infantas y trabajar cerca del círculo de confianza de la nueva reina, Ana de Austria.

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retrato de Ana de Austria 1573

Una vez asentada en la corte, y como los matrimonios de las damas eran asunto de estado, a Sofonisba la casaron con un noble. Enviudó. Se casó tiempo después con un capitan mas joven y mas guapo que la valoraba mucho como artista. Se mudó a  Genova y luego a Sicilia  donde vivió feliz y comió perdices vegetarianas hasta que se murió con mas de 90 años siendo una de los artistas mas importantes del manierismo Italiano.

Una historia apasionante la de esta pintora que pese a su fama y reconocimiento en vida al morir su nombre desapareció de la Historia del Arte durante  tres siglos. Y ¿Por qué? bueno pues porque de la obra que dejó Sofonisba, que tampoco fue mucha, una parte se quemó en el incendio del Alcazar, otra parte se dispersó y otra parte decidieron adjudicarla a otros pintores de la corte española. No fue hasta mediados del siglo XX cuando se empezó a investigar y a cambiar muchas de esas atibuciones. Yo no digo que se hicieran con mala fé, seguro que no. Además en estos momentos lo de las autorías de cuadros dentro de una corte no era muy relevante. Los pintores como tal importaban bien poco y si podían comer era gracias a que el rey, en su infinita bondad, les dejaba estar por alli. De esta manera la obra de Sofonisba fue atribuida a pintores como coello, Pantoja de la Cruz o el Greco, al que no se parace absolutamente en nada, sin embargo, nunca, la obra de ninguno de ellos fue confundida con la de Sofonisba.

Dejando a parte su biografia de mujer pintora en la corte de Felipe II, cabe decir que Sofonisba era una excelente retratista y lo que es mas interesante una excelente auto-retratista.

Si bien en el género del retrato de corte la creatividad estaba limitada a los gustos del Rey o del noble retratado, el pintor siempre sabía dejar su estilo y su personalidad en cada óleo. Sofonisba empezó retratando a su familia: a sus hermanas pequeñas, a su padre, a seres que para ella eran cercanos, queridos. Creo que de alguna manera fue capaz de captar esa cercania en los nobles rotros de Isabel de Valois o de Felipe II. Centrandose siempre en el rostro, en la mirada, en los ojos, Sofonisba dota a sus retratos de cierta calidez para lo que en realidad era un retratro de corte.

Pero lo más interesante de sus cuadros, lo que se sale de la norma de la época, era su gusto por el autoretrato. Si como he dicho antes ser pintor en aquel momento no era lo mas tope guay, y a poca gente le importaba como eran o dejaban de ser los artistas fisicamente, Sofonisba se retrataba a si misma reivindicandose como pintora, como creadora y como mujer artista.

 

Uno de sus primeros autoretratos es el de ella siendo al mismo tiempo retratada por su maestro, Bernardino Campi. En el cuadro aparecen los dos, el maestro con un pincel en la mano nos muestra su obra y la obra es un retrato de Sofonisba vestida con ropa lujosa y posando como la gran dama que es.  Ella se pinta siendo pintada, se muestra como artista y como musa, como un ser lo suficientemente relevante como para ser retratado por un maestro de la pintura. Es todo un juego de miradas, de cuadro dentro del cuadro muy loco, muy personal y de mucho caracter.

En otros Autoretratos Sofonisba se pinta siempre como creadora: pintando o tocando algún insrumento. No se pinta a si misma como dama de la reina con un bonito traje y un perrito, sino que se reivindica como lo que es, una creadora, con nombre y estilo propios. Una mujer sujeto y a la vez objeto de su obra,  Ella es su propia musa.

Sofonisba Anguissola fue la primea mujer en tener obra dentro del museo del Padro donde se guardan de ella al menos 4 cuadros confirmados y otros dudosos. Es además el museo del mundo que mas obra tiene de ella así que si os apetece lo tenéis a mano.

 

https://www.museodelprado.es/coleccion/obras-de-arte?searchObras=anguissola%20%20sofonisba

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